Dermocosmética avanzada para piel sensible
Skin care dermocosmético para piel sensible, diseñado para acompañar procedimientos y rutinas proage con alta tolerancia.
Skin care dermocosmético para piel sensible, diseñado para acompañar procedimientos y rutinas proage con alta tolerancia.
Escuchamos la piel sensible
Fórmulas testadas en piel sensible y sensibilizada.
Acompaña recuperación y home care tras tratamientos estéticos.
Higiene, barrera, fotoprotección, antioxidantes y renovación.
Soluciones para manchas, rojeces, imperfecciones, envejecimiento e hidratación.
Skin care premium para consulta, protocolo y seguimiento.
Texturas sensoriales con respaldo dermocosmético profesional.
Expertise en piel sensible
Presencia profesional
de arrugas
Identificar rojeces, ardor, picor, acné o melasma.
Preparar la piel sin alterar la función barrera.
Priorizar hidratación, ceramidas y activos calmantes.
Reforzar protección UVA, UVB, luz azul y polución.
Sostener resultados entre sesiones con rutina indicada.
Sí. Sensilis desarrolla fórmulas enfocadas en piel sensible y sensibilizada, con activos calmantes, hidratantes y reparadores que ayudan a respetar la tolerancia cutánea.
Sí. Algunas líneas están pensadas para acompañar la piel sensibilizada después de tratamientos no invasivos, siempre según indicación profesional.
Pacientes con piel sensible, rojeces, deshidratación, manchas, tendencia acneica, envejecimiento cutáneo o necesidad de soporte dermocosmético entre tratamientos.
No. Sensilis funciona como complemento dermocosmético dentro de una rutina indicada por el médico o especialista, no como sustituto de diagnóstico o tratamiento.
Sí. Su portafolio incluye fotoprotectores para diferentes necesidades, como piel sensible, grasa, hiperpigmentada, con rojeces o deshidratada.
Sí. Puede utilizarse como parte del home care, preparación de la piel, mantenimiento de resultados o cuidado complementario entre sesiones.
Su enfoque en piel sensible, formulación con rigor farmacéutico, test en producto final y portafolio orientado a necesidades clínicas específicas.
La elección debe basarse en el tipo de piel, condición cutánea, objetivo del protocolo y tolerancia del paciente, idealmente con orientación profesional.